La finca Los Mangos, en su tránsito por la pandemia de la Covid-19: alternativas de la Cooperación Triangular

La finca Los Mangos, en su tránsito por la pandemia de la Covid-19: alternativas de la Cooperación Triangular

Fuente: Universidad de Sancti Spíritus “José Martí”

La Universidad de Sancti Spíritus “José Martí” participa como beneficiaria en la Iniciativa de Cooperación Triangular “Realce de la resistencia cultural de las mujeres rurales a través de acciones integradas en zonas afectadas por la sequía en el tránsito por la pandemia de la Covid -19” que tiene como objetivo contribuir al empoderamiento de las mujeres rurales a través de estudios, talleres y visitas de estudios a escenarios de América Latina y el Caribe y a la Unión Europea, de forma tal que la Iniciativa se estructura en nueve actividades que tributan al objetivo general.

Un diagnóstico con enfoque de género a 15 fincas espirituanas, seleccionadas por el Ministerio de la Agricultura en la provincia, determinó las brechas de género existentes que limitan el empoderamiento de las mujeres diagnosticadas en Sancti Spíritus. Se evaluaron indicadores como el acceso a los servicios educacionales, de salud, de comunicación y culturales y otros aspectos como tipos de viviendas, cultivos fundamentales, labores agrícolas en las que participan, entre otros, a partir de instrumentos de la Investigación – acción – participación.

El instrumento esencial para el desarrollo de la Iniciativa lo constituye la Cooperación Triangular, por las oportunidades que ofrece para el intercambio de saberes entre los participantes. Teniendo en cuenta estos beneficios, en las iniciativas convocadas por la Ventana ADELANTE, participan en Alianza, una entidad Beneficiaria, en este caso la Universidad de Sancti Spíritus, como Primer oferente la Empresa Privada HIDROAGRÍCOLA de Guanajuato, en México por identificar escenarios similares en los que se pueden generar alternativas a las demandas presentadas por las mujeres rurales, afectadas de igual forma, por la pandemia de la Covid- 19. El Segundo oferente, es la ONGd SODEPAZ, que participa brindando sus conocimientos y búsqueda de soluciones a estas carencias observadas en el diagnóstico.

Siguiendo la dinámica descripta, después de aplicado el diagnóstico con enfoque de género en Cuba y México, se propiciarán espacios físicos y virtuales para la visibilidad del conocimiento aportado, en lo que el Segundo oferente jugará un rol determinante a través de sus plataformas virtuales. Se confeccionarán materiales plegables con los resultados de la actividad y se diseñará un Programa de Capacitación que tendrá como objetivo, contribuir a las demandas observadas.

Una de las fincas diagnosticadas fue la Finca los Mangos, ubicada en el Kilómetro 3 del Camino de la Habana, perteneciente a la Unidad Básica de Producción Agropecuaria (UBPC) Las Tozas. Cuenta con dos caballerías dedicadas a los cultivos y a la crianza de animales. La producción fundamental es el mango que se le vende a la población en venta liberada y a través de contratos al combinado. La empresa de Acopio establece el plan y se va entregando a la industria de acuerdo a las necesidades. En la visita realizada por un equipo de la Iniciativa nos llamó la atención la cantidad de matas de mango y la laboriosidad de sus trabajadores. Sin embargo, a pesar de la cantidad de productos que se pudieran generar a través de la gustada fruta, no cuentan con valores agregados a la producción, ni encadenamientos productivos, aunque a su propietaria le gustaría, si contara con recursos. Es conocido que con la fruta del mango se producen mermeladas, jugos, dulces en almíbar y membrillo, lo cual generaría otra fuente de ingresos a su propietaria, si contara además con una eficiente visualización de sus producciones.

La propietaria de la Finca es Lourdes Irene Valdivia Rogert. En la entrevista nos cuenta:
Nací en la Finca Vista Hermosa, eso queda en las montañas, en un lugar que se llama Yayabo. No había luz eléctrica y el agua teníamos que cargarla al hombro desde el pozo hasta la casa. Nos alumbrábamos con una lámpara chismosa y a las seis de la tarde a dormir, porque no había más nada que hacer. Algunas familias se visitaban para hacer cuentos y tomar café, otras caminaban tres kilómetros para ver la televisión. Como a los 12 años descubrí las novelas brasileñas y la televisión, entonces me iba con otras mujeres al poblado más cercano a verlas, desde los portales de las casas. Siempre he trabajado la tierra, igual que mi mamá y mi papá. En el año 2004, me casé con el propietario de esta finca y vine hasta acá. Él falleció porque era muy mayor y me quedé al frente. Tuve que lidiar con los trabajadores. Al principio fue difícil, porque les gustaba mucho tomar y había terrenos llenos de maleza, de hierba, de marabú, pero los fui sustituyendo, hasta quedarme con los que de verdad querían trabajar. Traje a mi padre a vivir conmigo y aquí estoy. No sabría vivir en el pueblo.” 

Además de la producción de mangos, crían cerdos, carneros, chivos, vacas y caballos. Los animales los vende al estado, también hay planes para eso. En la finca hay tres obreros que se encargan únicamente de la cría de estos animales. Además, cultivan la tierra, siembran especies como ajíes, cilantros y hortalizas y vegetales, también arroz y frijoles, pero solo para el consumo de la familia. La finca se caracteriza por tener una exuberante vegetación en la que sobresalen la gran cantidad de matas de mangos. No presenta problemas con el abasto de agua, cuentan con agua de la empresa de acueducto, pozos y manantiales.

En cuento a los servicios de salud, expresa que le quedan lejos los consultorios médicos y policlínicos, pero el servicio de salud es gratuito, sin embargo, en el tránsito por la pandemia de la Covid – 19, este servicio se ha visto afectado, especialmente para las mujeres rurales, así lo refiere Lourdes:
Por las medidas que se han puesto por la pandemia, es difícil ir al pueblo. No hay transporte público y queda muy lejos. Se pudiera ir caminando, pero con el sol tan fuerte al regreso, es difícil, además de que las consultas no están funcionando, solo las urgencias

En la compra de insumos y productos necesarios también se ha visto afectada por la pandemia: “antes eran limitadas las ofertas, ahora con la Covid no existen. Tampoco se puede salir mucho, porque el horario para regresar a casa es a las dos de la tarde y es difícil cuando no hay transporte”

La principal limitación que tienen es que muchas veces se quedan con los productos recogidos en las cajas y Acopio no va a buscar las producciones, entonces comienzan a vender con urgencia todo el que puedan, pero siempre pierden una parte importante. Este problema con la empresa de Acopio ha sido canalizado por la propietaria cada vez que ha tenido la oportunidad.

No ha podido modificar la vivienda porque “se siente bien así y sería muy costoso una construcción de mampostería.” Sobre ello afirma: “Para construir tendría que ir al pueblo, buscar materiales, caerles detrás a los albañiles, dedicarle tiempo a eso y no puedo, porque el trabajo en la finca me lo impide. Tengo equipos eléctricos, me siento cómoda, siempre he vivido así.

Sobre el acceso a los servicios educacionales:
Fui a la escuela hasta el sexto grado. Tenía que caminar mucho y levantarme de madrugada. Mi mamá no me insistía en que estudiara y muy joven me casé y tuve dos hijos. Solo he trabajado en el campo.” En la entrevista Lourdes nos dice que le gustaría recibir cursos de capacitación, tener vínculos con otras mujeres productoras. Le comentamos que en otras localidades mujeres rurales, igual que ella, tenían varios encadenamientos productivos y páginas en Internet para obtener mayores ingresos. Afirmó que le gustaría pero que no conocía el INTERNET.

Lourdes Irenes será una de las mujeres beneficiadas con la Cooperación Triangular, su finca aparecerá en las plataformas virtuales de la ONGd SODEPAZ y en las de la Ventana ADELANTE y podrá intercambiar con productoras mexicanas que la visitarán como parte del intercambio de saberes. Gracias a la Ventana ADELANTE, historias tan sencillas y cotidianas como las de esta mujer campesina, adquieren dimensión, teniendo en cuenta que son las mujeres del campo, las principales agentes para lograr los objetivos propuestos en la Agenda 2030.

 

Suscríbete al boletín ADELANTE

Acepto el tratamiento de mis datos conforme a la Política de Privacidad

*Campos obligatorios